“Cuando vendes un mueble es un hijo tuyo para toda la vida, nos viene gente a la que le vendimos hace 40 años”

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Luis Erauskin Aguirre se muestra satisfecho por haber conseguido el Premio a la Trayectoria y hace un repaso de sus 30 años al mando de Muebles El Pinar en la Calle Fuenterrabia. 

 ¿Cuándo empezaste con el comercio? cuéntanos la historia, cuando se abrió… 

  • Mis padres, Paco Erauskin y Mercedes Aguirre, abrieron las puertas del negocio en septiembre de 1966 en esta misma ubicación (de ahí el nombre), yo cogí el comercio hace 30 años cuando mis aitas se jubilaron. Ahora llevamos el comercio mi pareja, otras compañeras y yo. Desde pequeño estuve viendo como mis aitas llevaban el comercio y como lo he mamado pues me gusta y decidí seguir. 

¿Es duro llevar un comercio de este tipo? 

  • Sí, tratar con el público es muy duro. Es un producto que pesa, la manipulación es complicada…. Y luego vendes un mueble y es un hijo tuyo para toda la vida, nos viene gente de hace 40 años buscando herrajes o cualquier cosa, es un poco complicada esa postventa. Muchas veces no existe ya ni el fabricante pero siempre conseguimos darles una solución. 

Os habéis tenido que ir adaptando porque en 30 años habrás visto muchos cambios, ¿cómo los habéis planteado? 

  • Mirando siempre las tendencias del mercado, por ejemplo, el tema del descanso o la tapicería es y ha sido importante, el tema de los muebles se demanda menos. La gente ya no busca un mueble para toda la vida, quiere cosas prácticas. La gente no requiere un mueble de muchísima calidad, prefiere un mueble para cambiar cada 5-8 años. 

¿Cómo os ha afectado esta crisis sanitaria? ¿Habéis notado algo? 

  • Ahora precisamente estamos a tope de trabajo, tanto Muebles El Pinar como todo nuestro sector. La gente está confinada, no está viajando… y al estar más tiempo en casa está consumiendo hasta mueble. Para nosotros no ha sido un año de bajón, ha sido un año extraordinario pero bueno, yo prefiero que vuelva la normalidad, porque el hecho de que unos triunfen y otros estén derrotados al final no es bueno para el comercio en global. 

Entonces, ¿habéis notado un gran cambio en los hábitos de los consumidores? 

  • Claro, se ha dejado de viajar, han cerrado la hostelería… La gente ha pasado de estar 2 horas sentada en el sofá cada día a estar 8 y le ha dado más importancia al mobiliario de su hogar que es donde pasa la mayor parte de su tiempo. 

En este caso la crisis ha sido sanitaria, ¿cómo vivisteis la anterior crisis económica? 

  • La crisis financiera de 2008 se notó muchísimo. Además, hubo mucha psicosis, los medios de comunicación metieron mucho miedo en el cuerpo de la población y la gente estaba asustada. Y luego Irun es un pueblo que está muy parado, sé que todo está parado pero lo de Irun es increíble, lo que ha sido y lo que es ahora el pueblo. No hay un valor añadido por tener un local en el centro de la ciudad. 

Vosotros lleváis toda la vida en la calle Fuenterrabía, ¿habéis notado algún cambio tras las últimas obras? 

  • La calle Fuenterrabía está bien, es una Avenida ancha, la gente pasea mucho… Si que es verdad que antes había más aparcamiento, pero todavía hay mucha cultura de dejar el coche en segunda fila, entonces eso no nos ha perjudicado mucho. Ahora la calle es más bonita y hay menos delincuencia. 

¿Cómo os está afectando el tema de la venta por Internet?  

  • La verdad es que no nos perjudica mucho porque la gente lo que quiere es probar el producto y eso es algo que Internet no les puede ofrecer. Tanto para comprar un mueble, un sofá o un colchón la gente no se arriesga a comprar sin probar antes el producto. Además, hoy en día tiene mucha importancia el servicio post-venta o al asesoramiento, un mueble infantil, por ejemplo, no puedes comprarlo por Internet. Hoy en día el cliente busca, además, muebles hechos a medida, con un precio estándar pero el trabajo hecho a medida: un remate, una tapeta, un corte… y eso Internet no lo puede ofrecer. 

El servicio que hacéis va más allá de vender un mueble, ofrecéis varios servicios extra al cliente. 

  • Claro, nos adaptamos a la situación específica de cada cliente. Y los montadores de hoy en día tienen que hacer de carpintero también. Lo que quiere el cliente es pagar poco por el mueble pero que quede todo “a la carta”. 

Y este año que ha sido un poco raro, ¿cómo lo lleváis? 

  • Pues vamos día a día, yo creo que mientras que la gente siga confinada en casa las cosas seguirán por el estilo y luego ya veremos a ver. Me han dicho que la gente ya está encargando viajes para el verano, entonces me imagino que cuando la gente empiece a viajar y a salir, pues quizás como ahora ha habido una sobrerreacción del marcado pues igual cuando todo acabe nos dejen un poco de lado. Pero vamos día a día y nos vamos adaptando a los cambios. 

¿Qué tipo de consumo hace el cliente de hoy en día? 

  • La gente hace un consumo muy responsable, no viene aquí y se gasta muchísimo dinero. Siempre buscan la promoción, el Black Friday, el descuento, el pagar en varias veces… la gente no viene con billetes de 500€ en la boca. Aunque sí que hay más rotación que otros años el cliente no quiere gastar mucho, hace un consumo muy comedido. Si puede elegir entre sofá de piel o de tela, por ejemplo, la mayoría se lanzan a por la tela porque es más barata. El cliente viene con unas cifras en mente y no le gusta sobrepasarlas. 

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