“Desde los 13 años mi madre me enseñó a ser modista y eso me ha valido muchísimo para este oficio”

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Aurori Lanchas, muy feliz tras haber conseguido el Premio a la Dedicación por sus más de 25 años al frente de Boutique Lulu, en la calle Fuenterrabía. 

 ¿Cuándo y dónde empezó Boutique Lulu? ¿Cómo se te ocurrió abrir la tienda? 

  • Empecé con la tienda en 1994 cuando tenía 42 años en la calle Rentería y, estuve ahí localizada hasta hace 3 años cuando ya me trasladé a este edificio de la calle Fuenterrabía. Antes de eso yo vendía mis productos por las casas de toda Gipuzkoa y parte de Bizkaia y al final terminé cansada de tanta carretera y decidí instalarme en un local fijo, por eso abrí la tienda. Entonces un fabricante me dio la idea de abrir la tienda porque tenía mucho trabajo y pensé que podía funcionar aunque yo veía muchas tiendas vacías. Y luego abrí la tienda y aquello fue un bombazo, gente por todos los lados. 

 ¿Entonces te fuiste adaptando en función de lo qué quería el cliente? 

  • Estuve con la tienda llena como 14-15 años y luego ya fue bajando cuando empezaron las cadenas (Zara y compañía), los chinos… Estas tiendas vinieron con género muy barato y yo, que vendía género de más calidad pero más caro tuve que buscar fabricantes más económicos. El tema de las bodas también ha cambiado mucho, antes la gente iba perfectamente preparada y, hoy en día, te vienen el día anterior buscando un vestido.  

 Me imagino que el Covid-19 también os habrá afectado ¿qué cambios habéis notado? 

  • Pues ahora con toda esta situación no sé cómo voy a vender los artículos de boda antes de que me jubile. Tengo conjuntos de 200 y pico euros que estoy vendiendo a 10-20 euros porque no tengo más remedio y les tengo que dar salida. 

¿Y de dónde viene el nombre de Lulu? 

  • Pues mis hijos me dieron la idea, estaban mirando unos libros y me propusieron el nombre de “Lulu” y a mí me gusto.  

¿Abriste el negocio tu sola? 

  • Sí, pero enseguida tuve que pedir ayuda a dos compañeras, Marian Larrea y Pepi Salaberria, para que me ayudaran con la tienda ya que había mucha gente. Marian ya lleva 19 años conmigo trabajando aquí en la tienda. 

¿A qué te dedicabas exactamente antes de abrir Lulu? 

  • Yo era modista, por eso tengo tanto tacto. Mi madre era profesora de corte y yo desde los 13 años aprendí a la fuerza a ser modista, porque mi madre tenía que sacar a mis hermanos mayores adelante que estaban estudiando carretas. Entonces esa experiencia de modista me ha valido mucho para mi oficio, para saber que cortes te van a favorecer, para los arreglos, saber qué se puede arreglar y qué no… el haber sabido coser me ha valido muchísimo para sacar adelante la tienda. Hay mucha gente que abre una tienda de ropa y no tiene ni idea de coser o hacer ropa a medida. 

¿Cómo han valorado vuestros clientes todos estos años de trabajo? 

  • Hemos tenido mucha suerte porque a pesar de que muchas de mis clientas se han ido al producto barato otras muchas han seguido viniendo a la tienda. Tengo mucho contacto con mis clientas a través de WhatsApp, les mando ropa personalizada que creo que les puede interesar y siempre viene alguien a la tienda a ver el producto que le he enviado por WhatsApp. Y gracias a eso estamos tirando para adelante, les ofrecemos ropa por ahí, lotería… es un medio para mantener el contacto que nos está sirviendo para sacar muchas piezas. 

El comercio de Irun no está pasando su mejor momento ¿Cómo han sido estos últimos años para Boutique Lulu? 

  • El año pasado fue muy duro, sobre todo el invierno. Pero ahora este año con la jubilación y los precios tan baratos que hemos puesto estamos vendiendo mucho la verdad. Por ejemplo, ese chaquetón que vale 160€ lo he puesto a 89€ y eso es un gran reclamo para los clientes. Hay prendas por las cuales incluso estoy perdiendo dinero pero ahora el objetivo es ir sacando género de cara a la jubilación. Lo más difícil es sacar los productos de boda, porque con esta crisis la gente ha dejado de casarse y se nota mucho. 

Y, para terminar, ¿qué crees que es lo que más te ha servido para sacar la tienda adelante durante tantos años? 

  • El ser modista, conocer el producto es un punto muy importante para vender y sin duda es lo que más me ha ayudado estos años a dar un servicio diferencial a mis clientes. 

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